En esta entrada vamos a ver los conceptos de bases de datos
y de sistemas de almacenamiento como introducción y profundizaremos más en los
diferentes tipos de dispositivos que existen para el
almacenamiento de la información.
Los dispositivos de
almacenamiento guardan la información en tecnología de bases de datos. De ahí
que exista una necesidad intrínseca de definir el concepto de base de datos.
Una base de datos es un
conjunto de datos pertenecientes a un mismo contexto y almacenados
sistemáticamente para su posterior uso. Por ejemplo, una biblioteca puede
considerarse una base de datos compuesta en su mayoría por documentos y textos
impresos en papel y disponibles para su consulta. Sin embargo, debido al avance
tecnológico en diferentes campos como la informática y la electrónica,
la mayoría de las bases de datos están en formato digital, siendo este un
componente electrónico, que se ha desarrollado y se ofrece un amplio rango de
soluciones al problema del almacenamiento de datos. Algunos de estos problemas
era la redundancia de datos además de la gran dificultad y elevado coste que
suponía cualquier tipo de actualización.
Existen programas denominados sistemas gestores de bases
de datos, abreviado SGBD, que permiten almacenar y posteriormente acceder a los
datos de forma rápida y estructurada. Las propiedades de estos SGBD, así como
su utilización y administración, se estudian generalmente dentro del ámbito de
la informática.
Ahora que ya conocemos un poco
mejor (para quien no lo supiese) lo que es una base de datos, podemos proceder
a hablar de los dispositivos de almacenamiento.
Dispositivos físicos de almacenamiento
Los dispositivos de
almacenamiento se han ido adecuando, como todo, al avance tecnológico y a las
nuevas necesidades que han ido apareciendo tanto en el plano doméstico como en
el profesional. Se observa una gran diferencia entre los medios primitivos de
almacenamiento y los que tenemos hoy día (aunque éstos aun así quedarán
tremendamente desfasados igualmente en un futuro). Por ello, vamos a hacer un
pequeño recorrido histórico entre los distintos elementos tecnológicos capaces
de almacenar información de forma permanente, por orden de aparición.
· Cinta magnética: eran unas
tiras magnéticas también con perforaciones en su superficie que eran leídas por
la máquina mediante el magnetismo. Por así decirlo, supusieron una mejora de
las tarjetas perforadas previamente descritas, siendo las cintas magnéticas más
fiables y cómodas en su uso. Su perfeccionamiento supuso la aparición de
formatos más recientes y conocidos para nosotros como las cintas de vídeo o
el cassette.
· Disco magnético: es una pieza metálica a la
que se ha aplicado, por ambos lados, una película magnética que permite
almacenar información. Los principales discos magnéticos son, el disquete
y el disco duro.
· Discos ópticos: es un formato
de almacenamiento de datos digital, que consiste en un disco circular en el
cual la información se codifica, se guarda y almacena, haciendo unos surcos
microscópicos (inapreciables a simple vista) con un láser sobre una de las
caras planas que lo componen. Los más utilizados son los CD, DVD y como
evolución desde último, el Blu-ray.
· Tarjetas de memoria: es un
dispositivo de almacenamiento que conserva la información que le ha sido
almacenada de forma correcta aún con la pérdida de energía, es decir, es una
memoria no volátil. Son fáciles de utilizar y de pequeño tamaño.
· Memoria USB: es un dispositivo de almacenamiento que utiliza una memoria flash (mediante impulsos eléctricos, permite la lectura y escritura de múltiples posiciones de memoria en la misma operación) para guardar información. Los primeros modelos necesitaban una batería, pero los actuales usan la energía eléctrica procedente del puerto USB. Son resistentes a los golpes, al polvo y algunos hasta al agua, factores que afectaban a las formas previas de almacenamiento portátil, como los disquetes, discos compactos y los DVD.
Dispositivos
virtuales de almacenamiento (no físicos)
En este ámbito estamos tan sólo en el comienzo, ya que es un concepto relativamente novedoso y que presenta un elevado potencial de progresión. Es probablemente el medio que más utilicemos, aunque no seamos la mayoría conscientes de ello, ya que un gran número de información, vídeos, etc…, vienen almacenados en este formato en internet (Youtube,Soundcloud...).
Según Wikipedia, la computación
en la nube, conocido también como servicios en la
nube, informática en la nube, nube de cómputo o nube de
conceptos, es un paradigma que permite ofrecer servicios de
computación a través de internet.
La computación en nube presenta bastantes ventajas:
Lo primero es que el usuario se
puede ver favorecido por las ventajas que le puede ofrecer el proveedor.
Además, los sistemas en la nube controlan y optimizan el uso de los recursos de
manera automática, dicha característica permite un seguimiento, control y
notificación del mismo. Esta capacidad aporta transparencia tanto para el
consumidor o el proveedor de servicio.
En cualquier agrupación siempre
se busca la optimización de recursos al menor coste. Pues según los proveedores
de computación en la nube afirman que los costes se reducen. Un modelo de
prestación pública en la nube convierte los gastos de capital en gastos de
funcionamiento. Ello reduce barreras de entrada, ya que la infraestructura se
proporciona típicamente por una tercera parte y no tiene que ser adquirida por
una única sola vez o tareas informáticas intensivas infrecuentes.
El almacenamiento es
relativamente instantáneo, y se puede disponer de ellos sin que los usuarios
necesiten cargas de alta duración.
Además, ofrece una independencia
de la ubicación y una gran versatilidad ya que permite a los usuarios acceder a
los sistemas utilizando un navegador web, independientemente de su ubicación o
del dispositivo que utilice (por ejemplo, PC, teléfono móvil).
La tecnología de virtualización
permite compartir servidores y dispositivos de almacenamiento y una mayor
utilización. Las aplicaciones pueden ser fácilmente migradas de un servidor
físico a otro.
Dado que la computación en nube
no permite a los usuarios poseer físicamente los dispositivos de
almacenamiento de sus datos (salvo que sean copiados los datos a un
dispositivo de almacenamiento externo, como una unidad flash USB o un disco
duro), deja la responsabilidad del almacenamiento de datos y su control en
manos del proveedor.
La computación en nube ha sido
criticada por limitar la libertad de los usuarios y hacerlos dependientes del
proveedor de servicios. Algunos críticos afirman que sólo es posible usar
las aplicaciones y servicios que el proveedor esté dispuesto a ofrecer.
Por ejemplo, Richard
Stallman, voz autorizada en el tema por ser el fundador de la Free
Software Foundation, cree que la computación en nube pone en peligro las
libertades de los usuarios, porque éstos dejan su privacidad y datos
personales en manos de terceros. Ha afirmado que la computación en nube es
"simplemente una trampa destinada a obligar a más gente a adquirir
sistemas propietarios, bloqueados, que les costarán cada vez más conforme pase
el tiempo".
Este sistema de almacenamiento (por
desgracia) está de rabiosa actualidad debido al ataque hacker que ha sufrido
iCloud, la nube que almacena los datos (si bien está a elección del usuario) de
los dispositivos de la compañía Apple. Esto ha permitido la filtración de
información íntima (en su mayoría, fotos) de personajes de relevancia pública y
social. Todo esto sin autorización de los afectados, con la consiguiente
vulneración del derecho a la intimidad. Esto ha trascendido por el mero hecho
de que ha afectado a personajes famosos pero… ¿Somos realmente conscientes de
los datos personales que pueden ser conseguidos en este tipo de sistemas de
almacenamiento sin nuestro consentimiento?
A pesar de ello, cualquier
sistema de almacenamiento (ya sea físico o virtual) puede ser atacado con algún
propósito, por lo que no debemos incurrir en el error de que el almacenamiento
en nube es menos seguro que cualquier sistema convencional de los previamente
citados. Aunque la seguridad puede mejorar debido a la centralización de los
datos, es a menudo tan buena o mejor que otros sistemas tradicionales, en parte
porque los proveedores son capaces de dedicar recursos a la solución de los
problemas de seguridad que muchos clientes no pueden permitirse el lujo de
abordar.
Con esto finalizamos el repaso
por los principales sistemas de almacenamiento de ayer y de hoy. Todos tienen
sus ventajas e inconvenientes, de ahí que cada uno puede ofrecer su propia
conclusión al respecto. Yo como tal, voy a hacer lo propio y voy a posicionarme.
El debate obviamente no está entre si es mejor un pendrive o una tarjeta
perforada, ya que no son contemporáneos. Se debe debatir entre los sistemas que
coexisten y en este caso, entre los sistemas físicos como CD’s, dispositivos de
almacenamiento USB…, y el sistema virtual de almacenamiento en nube. El hecho
de haber valorado tan a fondo, con sus ventajas e inconvenientes) éste último
no ha sido trivial y me posiciono a favor de los servicios en nube. Para un
servidor, ofrece dos principales ventajas con las que a día de hoy ningún medio
físico puede permitir.
El primero es la versatilidad que
ofrece la necesidad nula de utilizar un dispositivo de almacenamiento para
acceder o guardar información. Simplemente con tener acceso a internet (algo
que cada vez es más fácil de tener en cualquier lugar) y puede incluso ser
portátil (PC, móvil, tablet…), puedes trabajar con aquello que desees.
El segundo punto es si cabe más
rotundo frente a su competencia. Internet no tiene límites conocidos, y eso
implica que la información que puede albergar tampoco. Luego el empleo de un
sistema en nube puede acoger toda la cantidad de información que podamos
imaginar. Y lo mejor de todo, es que grandes compañías siguen trabajando en
conseguir mejores infraestructuras para permitir la progresión de este estilo
de almacenamiento.
Como último dato, aunque no del
todo generalizado, los servidores en nube suelen ser gratuitos.
Como ven, hay para todos los
gustos. Pero como siempre, la elección está en el consumidor.


