domingo, 26 de octubre de 2014

Bases de datos y sistemas de almacenamiento

En esta entrada vamos a ver los conceptos de bases de datos y de sistemas de almacenamiento como introducción y profundizaremos más en los diferentes tipos de dispositivos que existen para el almacenamiento de la información.
Los dispositivos de almacenamiento guardan la información en tecnología de bases de datos. De ahí que exista una necesidad intrínseca de definir el concepto de base de datos.
Una base de datos es un conjunto de datos pertenecientes a un mismo contexto y almacenados sistemáticamente para su posterior uso. Por ejemplo, una biblioteca puede considerarse una base de datos compuesta en su mayoría por documentos y textos impresos en papel y disponibles para su consulta. Sin embargo, debido al avance tecnológico en diferentes campos como la informática y la electrónica, la mayoría de las bases de datos están en formato digital, siendo este un componente electrónico, que se ha desarrollado y se ofrece un amplio rango de soluciones al problema del almacenamiento de datos. Algunos de estos problemas era la redundancia de datos además de la gran dificultad y elevado coste que suponía cualquier tipo de actualización.
Existen programas denominados sistemas gestores de bases de datos, abreviado SGBD, que permiten almacenar y posteriormente acceder a los datos de forma rápida y estructurada. Las propiedades de estos SGBD, así como su utilización y administración, se estudian generalmente dentro del ámbito de la informática.
Ahora que ya conocemos un poco mejor (para quien no lo supiese) lo que es una base de datos, podemos proceder a hablar de los dispositivos de almacenamiento.

Dispositivos físicos de almacenamiento

Los dispositivos de almacenamiento se han ido adecuando, como todo, al avance tecnológico y a las nuevas necesidades que han ido apareciendo tanto en el plano doméstico como en el profesional. Se observa una gran diferencia entre los medios primitivos de almacenamiento y los que tenemos hoy día (aunque éstos aun así quedarán tremendamente desfasados igualmente en un futuro). Por ello, vamos a hacer un pequeño recorrido histórico entre los distintos elementos tecnológicos capaces de almacenar información de forma permanente, por orden de aparición.

· Tarjeta perforada: se pueden definir como los primeros sistemas de almacenamiento en computación. Era una simple cartulina cuyo sistema de almacenamiento se basaba en perforaciones en código binario. Su capacidad era limitada y arcaica en comparación con lo que tenemos hoy día.

· Cinta magnética: eran unas tiras magnéticas también con perforaciones en su superficie que eran leídas por la máquina mediante el magnetismo. Por así decirlo, supusieron una mejora de las tarjetas perforadas previamente descritas, siendo las cintas magnéticas más fiables y cómodas en su uso. Su perfeccionamiento supuso la aparición de formatos más recientes y conocidos para nosotros como las cintas de vídeo o el cassette. 
 · Disco magnético: es una pieza metálica a la que se ha aplicado, por ambos lados, una película magnética que permite almacenar información. Los principales discos magnéticos son, el disquete y el disco duro. 
· Discos ópticos: es un formato de almacenamiento de datos digital, que consiste en un disco circular en el cual la información se codifica, se guarda y almacena, haciendo unos surcos microscópicos (inapreciables a simple vista) con un láser sobre una de las caras planas que lo componen. Los más utilizados son los CD, DVD y como evolución desde último, el Blu-ray. 
· Tarjetas de memoria: es un dispositivo de almacenamiento que conserva la información que le ha sido almacenada de forma correcta aún con la pérdida de energía, es decir, es una memoria no volátil. Son fáciles de utilizar y de pequeño tamaño. 
· Memoria USB: es un dispositivo de almacenamiento que utiliza una memoria flash (mediante impulsos eléctricos, permite la lectura y escritura de múltiples posiciones de memoria en la misma operación) para guardar información. Los primeros modelos necesitaban una batería, pero los actuales usan la energía eléctrica procedente del puerto USB. Son resistentes a los golpes, al polvo y algunos hasta al agua, factores que afectaban a las formas previas de almacenamiento portátil, como los disquetes, discos compactos y los DVD.


Dispositivos virtuales de almacenamiento (no físicos)

En este ámbito estamos tan sólo en el comienzo, ya que es un concepto relativamente novedoso y que presenta un elevado potencial de progresión. Es probablemente el medio que más utilicemos, aunque no seamos la mayoría conscientes de ello, ya que un gran número de información, vídeos, etc…, vienen almacenados en este formato en internet (Youtube,Soundcloud...).
Según Wikipedia, la computación en la nube, conocido también como servicios en la nube, informática en la nube, nube de cómputo o nube de conceptos, es un paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de internet.
La computación en nube presenta bastantes ventajas:
Lo primero es que el usuario se puede ver favorecido por las ventajas que le puede ofrecer el proveedor. Además, los sistemas en la nube controlan y optimizan el uso de los recursos de manera automática, dicha característica permite un seguimiento, control y notificación del mismo. Esta capacidad aporta transparencia tanto para el consumidor o el proveedor de servicio.
En cualquier agrupación siempre se busca la optimización de recursos al menor coste. Pues según los proveedores de computación en la nube afirman que los costes se reducen. Un modelo de prestación pública en la nube convierte los gastos de capital en gastos de funcionamiento. Ello reduce barreras de entrada, ya que la infraestructura se proporciona típicamente por una tercera parte y no tiene que ser adquirida por una única sola vez o tareas informáticas intensivas infrecuentes.
El almacenamiento es relativamente instantáneo, y se puede disponer de ellos sin que los usuarios necesiten cargas de alta duración.
Además, ofrece una independencia de la ubicación y una gran versatilidad ya que permite a los usuarios acceder a los sistemas utilizando un navegador web, independientemente de su ubicación o del dispositivo que utilice (por ejemplo, PC, teléfono móvil).
La tecnología de virtualización permite compartir servidores y dispositivos de almacenamiento y una mayor utilización. Las aplicaciones pueden ser fácilmente migradas de un servidor físico a otro.
Dado que la computación en nube no permite a los usuarios poseer físicamente los dispositivos de almacenamiento de sus datos (salvo que sean copiados los datos a un dispositivo de almacenamiento externo, como una unidad flash USB o un disco duro), deja la responsabilidad del almacenamiento de datos y su control en manos del proveedor.
La computación en nube ha sido criticada por limitar la libertad de los usuarios y hacerlos dependientes del proveedor de servicios. Algunos críticos afirman que sólo es posible usar las aplicaciones y servicios que el proveedor esté dispuesto a ofrecer.
Por ejemplo, Richard Stallman, voz autorizada en el tema por ser el fundador de la Free Software Foundation, cree que la computación en nube pone en peligro las libertades de los usuarios, porque éstos dejan su privacidad y datos personales en manos de terceros. Ha afirmado que la computación en nube es "simplemente una trampa destinada a obligar a más gente a adquirir sistemas propietarios, bloqueados, que les costarán cada vez más conforme pase el tiempo".
Este sistema de almacenamiento (por desgracia) está de rabiosa actualidad debido al ataque hacker que ha sufrido iCloud, la nube que almacena los datos (si bien está a elección del usuario) de los dispositivos de la compañía Apple. Esto ha permitido la filtración de información íntima (en su mayoría, fotos) de personajes de relevancia pública y social. Todo esto sin autorización de los afectados, con la consiguiente vulneración del derecho a la intimidad. Esto ha trascendido por el mero hecho de que ha afectado a personajes famosos pero… ¿Somos realmente conscientes de los datos personales que pueden ser conseguidos en este tipo de sistemas de almacenamiento sin nuestro consentimiento?
A pesar de ello, cualquier sistema de almacenamiento (ya sea físico o virtual) puede ser atacado con algún propósito, por lo que no debemos incurrir en el error de que el almacenamiento en nube es menos seguro que cualquier sistema convencional de los previamente citados. Aunque la seguridad puede mejorar debido a la centralización de los datos, es a menudo tan buena o mejor que otros sistemas tradicionales, en parte porque los proveedores son capaces de dedicar recursos a la solución de los problemas de seguridad que muchos clientes no pueden permitirse el lujo de abordar.

Con esto finalizamos el repaso por los principales sistemas de almacenamiento de ayer y de hoy. Todos tienen sus ventajas e inconvenientes, de ahí que cada uno puede ofrecer su propia conclusión al respecto. Yo como tal, voy a hacer lo propio y voy a posicionarme. El debate obviamente no está entre si es mejor un pendrive o una tarjeta perforada, ya que no son contemporáneos. Se debe debatir entre los sistemas que coexisten y en este caso, entre los sistemas físicos como CD’s, dispositivos de almacenamiento USB…, y el sistema virtual de almacenamiento en nube. El hecho de haber valorado tan a fondo, con sus ventajas e inconvenientes) éste último no ha sido trivial y me posiciono a favor de los servicios en nube. Para un servidor, ofrece dos principales ventajas con las que a día de hoy ningún medio físico puede permitir.
El primero es la versatilidad que ofrece la necesidad nula de utilizar un dispositivo de almacenamiento para acceder o guardar información. Simplemente con tener acceso a internet (algo que cada vez es más fácil de tener en cualquier lugar) y puede incluso ser portátil (PC, móvil, tablet…), puedes trabajar con aquello que desees.
El segundo punto es si cabe más rotundo frente a su competencia. Internet no tiene límites conocidos, y eso implica que la información que puede albergar tampoco. Luego el empleo de un sistema en nube puede acoger toda la cantidad de información que podamos imaginar. Y lo mejor de todo, es que grandes compañías siguen trabajando en conseguir mejores infraestructuras para permitir la progresión de este estilo de almacenamiento.
Como último dato, aunque no del todo generalizado, los servidores en nube suelen ser gratuitos.
Como ven, hay para todos los gustos. Pero como siempre, la elección está en el consumidor.







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