domingo, 5 de octubre de 2014

Información,documentación, y fuentes

Vivimos  en el siglo XXI, en plena era de la información. Gran cantidad de elementos de nuestra vida cotidiana como libros, ordenador, televisión, dispositivos portátiles… Todos ellos nos permiten tener acceso a innumerables fuentes para conseguir aquello que deseemos conocer, sea de la temática que sea, pues lo común es que todos los medios que prestan esta información estén especializados en la materia a tratar y hayan tenido una documentación previa para realizar su exposición. Información y documentación, dos conceptos que se van a tratar, sin excesiva profundidad, en las siguientes líneas, para una mayor comprensión de ambos conceptos, así como diferentes aspectos que pueden abarcar.

Lo primero es realizar una distinción entre unos términos que aunque se utilicen indistintamente en ciertos contextos de nuestra vida cotidiana, realmente no hacen referencia a una misma realidad. Vamos a especificar el significado de tres palabras relacionadas, pero no iguales, que son dato, información, y conocimiento.
Un dato va a ser nuestro punto de partida. Es la base, la parte “indivisible” de referencia. Es una letra, un número, una palabra… que por sí solo no constituye nada pero que en combinación con otros elementos u otros datos, dan lugar a una unidad mayor que denotamos como información. Por así decirlo, información es un conjunto de datos ordenados y ubicados en un determinado contexto que le otorguen sentido a dichos datos.
El siguiente nivel es el conocimiento es una unión de los dos términos previamente definidos. Consiste en el trato y comprensión de datos e información y ser capaz con ello de darle una utilidad y poder usarlo como medio para la resolución de situaciones y toma de decisiones. Por último, la correcta aplicación de este conocimiento mediante el análisis y la reflexión, es lo que nos lleva a la sabiduría.


Como ya se ha hablado antes, vivimos en la era tecnológica, que nos permite tener acceso a multitud de elementos que nos pueden informar de aquello que deseemos. Actualmente, la realidad más recurrente que nos relaciona con este contexto es internet. Tenemos a nuestra disposición una cantidad inmensa de medios que nos aportan datos sobre aquello de lo que queremos conocer, algo muy ventajoso e interesante, sobretodo si lo comparamos con el acceso a la información que teníamos, por poner un margen temporal, 15 años atrás. Sin embargo, no todo el monte es orégano, y la libertad para publicar cosas sin necesidad de medios editoriales en internet puede causar malas pasadas. No toda la información colgada en la red está contrastada, por lo que en algunos casos, la veracidad de dichas afirmaciones puede estar en entredicho por una mala objetividad en la fuente, o por una mala interpretación de dicha fuente que redacta una información partiendo de la base de otra. 

Referido a esto, al origen de la fuente distinguimos en distintos tipos de fuentes:
· Fuentes primarias: Son aquellas que emiten la información original de primera mano, redactada por primera vez y sin estar basada en ninguna otra fuente de información. Ejemplos: publicaciones, tesis, informes técnicos…
· Fuentes secundarias: Son aquellas que tienen como base las fuentes primarias y que reorganizan y sintetizan la información contenidas en ellas como resumen o interpretación para facilitar y maximizar el acceso a las fuentes primarias. Ejemplos: bibliografías, directorios, diccionarios…
· Fuentes terciarias: Son las que se fundamentan en las fuentes primarias y secundarias y facilitan al usuario la ubicación y obtención de la información. El ejemplo por excelencia de este tipo de fuente es internet y dentro de éste, cualquier tipo de buscador.

Una vez comentado el origen de la información, conviene incidir también levemente en el tratamiento y las diferentes fases por las que debe pasar  esta información. A este proceso se le conoce como cadena documental. Es  un conjunto de operaciones sucesivas de entrada, tratamiento y salida de información y de documentos  y se compone de cuatro fases: selección, búsqueda, análisis y difusión.

En primer lugar tenemos la selección de los archivos que nos interesen, en segundo lugar está el análisis de éstos para destacar la información más relevante y hallar las palabras clave, y luego la búsqueda, que gracias a la selección, nos resultará más fácil y eficiente. Por último está la difusión, paso importante ya que mediante la difusión podremos dar a conocer nuestra información y satisfacer las necesidades informativas de otros usuarios.

En todo esto se fundamenta la información y la documentación. Pero la información es infinita, por lo que siempre quedarán medios para seguir siendo informado. Esta entrada sólo puede servir como introducción. Si le ha resultado interesante la temática, puede siempre ceñirse a la gran cantidad de información que existe en bibliotecas, periódicos, internet... para conocer los entresijos de algo tan elemental y común en nuestras vidas como eso, la información.

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